Translate

domingo, 4 de junio de 2017

Un lector de ha marchado, de J.E.King



El viejo se paró a duras penas. Deambuló por su biblioteca enorme, plagada de libros con polvo de años. Los ojeaba como un ducho conocedor mezcla la baraja. Los había con palabras en distintos idiomas.
Pero él, empecinado y con los labios apretados, buscaba un libro preciso que recordaba y pretendía releer. Al menos algunos párrafos. Uno se pregunta, ¿queda hoy alguien que vuelve a leer lo leído?. Él sí. Y también algunos conocidos suyos, de los pocos que ya quedaban y tenían bien en claro que estaban en lista de espera.

Obsesivo, cuando se le metía un tema en la cabeza, iba y buscaba un libro para no dejar flotando una duda. Aunque fueran los tres tomos interminables de la enciclopedia. Tenaz, siempre encontraba lo que había despertado su interés. Pero esa madrugada no. Y sufría por eso. No pensó en dejar ordenado ese cuarto, exaltación de la cultura. Su tiempo se terminaba. Él lo sabía. Solamente sentía que le quedaba pendiente buscar esa pieza, que no era inhallable, para ponerle punto final a su rompecabezas.

Al día siguiente, alguien comentó que había dejado este mundo con un libro en su regazo. Había muerto un lector. Nadie supo que antes de exhalar su último suspiro, su mirada se fundió con las pequeñas letras de un antiguo poema escrito en una servilleta nunca olvidada que la contratapa protegió de ojos indiscretos.

Cuántas ilusiones resumidas en íntimas palabras sobre un papel medio arrugado que allá lejos y hace tiempo había sido premiado con mil besos de amor.

J.E.King


2 comentarios:

  1. Transcribir los pequeños pensamientos en cualquier papel para que no se pierdan las buenas palabras, eso siempre hay que hacer.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, es bueno guardar aquello que en su momento fue importante. Yo lo hago y anoto también... Un beso grande.

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...